Manufactura

Vende más que nunca y, aun así, la caja siempre está vacía.

La empresa crece y los pedidos no paran, pero el banco nunca alcanza. Así se ve por dentro, y cómo se corrige.

Conversemos Planta de producción con producto en proceso entre las máquinas; tres operarios trabajan de espaldas

«Mi contador me entrega un PDF y, con eso, yo no sé cuál de mis productos me deja y cuál me está costando dinero. Trabajo más que antes y siento que avanzo menos.»

Antes de vender más, tres preguntas.

  1. ¿Cuánto le cuesta de verdad producir cada línea, con materia prima, mano de obra, desperdicio y tiempo de máquina?
  2. Entre que le paga a su proveedor y le pagan a usted, ¿cuántos días pasan? ¿Y quién financia ese hueco mientras tanto?
  3. Si mañana entrara el pedido más grande de su historia, ¿sabría si puede cumplirlo sin ahogar la operación?

La empresa crecía 22% al año y se quedaba sin caja al mismo tiempo. Cada venta tardaba 94 días en cobrarse y solo 30 en pagarse: crecer significaba financiar a sus propios clientes con dinero del banco.

+22%crecimiento en ventas al año

94 díaspara cobrar cada venta

64 díasde hueco que financiaba el banco

Cuatro decisiones para que crecer no ahogue la caja.

Cada una se mide en un número.

Costeo real, línea por línea

Calculamos el costo verdadero de cada producto, con todo incluido. Aparecieron dos de nueve líneas que se vendían por debajo de su costo.

2 de 9 líneaspor debajo de su costo

Precios con criterio, no por costumbre

Reordenamos los precios donde el margen no daba y sostuvimos los de las líneas que sí compiten. El margen bruto subió sin perder a los clientes que importan.

+6 puntosde margen bruto

Cerrar el hueco de caja

Renegociamos plazos con proveedores y pusimos disciplina de cobro con los clientes grandes. El ciclo de cobro bajó de 94 a 60 días.

94 → 60 díasde ciclo de cobro

Cinco cifras en lugar del PDF

En lugar del PDF de fin de mes, el dueño recibe cada lunes las cinco cifras que importan, y una llamada cuando algo hay que corregir a tiempo.

5 númeroscada lunes

Usted sigue al mando.

Primero entendemos cómo produce, cómo cobra y dónde se queda el dinero. Después lo convertimos en pocas decisiones que cambian la caja.

Usted decide. Nosotros le damos los números para hacerlo, con total discreción y por una fracción de lo que cuesta un director financiero de planilla.

¿Vende más y la caja no alcanza?

La primera conversación es para entender, no para vender.

Conversemos